Lo
más importante en la aplicación del proyecto es la
atención personal. Cada joven recibe una atención
cualificada porque cada persona es distinta y debe ser tratada de
acuerdo con su modo de ser, su temperamento y sus aptitudes hasta
que llegue a conformar su propia y esencial identidad. Surge así
la figura de los preceptores que, con experiencia, buena formación
y gran generosidad, a través de conversaciones periódicas,
ayudan a superarse en el estudio y aprender a vivir los valores
humanos que hacen posible el desarrollo armonioso de todas las cualidades.
Además,
para las personas que lo deseen, se imparten unas charlas de formación
humana y cristiana, antes o después de las actividades programadas.
Para ver el plan de
formación, pincha aquí.
En
términos generales, los objetivos a los que van orientados
esta formacion son: